El IV Torneo Visto y No Visto CDA Lapuerta, celebrado el 23 de enero de 2026 en Cartagena, dejó una jornada intensa de ajedrez, marcada por la igualdad en los primeros tableros y una clasificación que se decidió por detalles en los desempates.
Desde el inicio, el torneo mostró un ritmo competitivo alto. Con cinco rondas disputadas en un solo día, la resistencia y la concentración fueron tan importantes como la preparación teórica.
🏆 Un campeón sólido
El gran protagonista fue Miguel Ángel Cano, que firmó una actuación sobresaliente al sumar 4,5 puntos de 5 posibles. Su torneo fue prácticamente impecable: firme con blancas, preciso con negras y sin conceder más que unas tablas. Con 15.5 puntos de desempate Buchholz, dejó claro que su victoria no fue casualidad, sino fruto de un rendimiento consistente ante rivales exigentes.
♟️ El perseguidor
En segunda posición finalizó Pablo Chinestra Rodríguez, primer cabeza de serie y único jugador con rating FIDE destacado (1546). Sumó 4 puntos, manteniéndose en la pelea por el título hasta las últimas rondas. Aunque partía como favorito por ranking, tuvo que conformarse con el subcampeonato tras ceder medio punto clave en el camino.
🔥 La batalla por el podio
El tercer puesto fue para Pedro Jordán, con 3,5 puntos, en un grupo muy competitivo donde los desempates jugaron un papel decisivo. Hasta tres jugadores terminaron con 3 puntos: Nikolai Bennett, Mario Meca García y Aitana Candela, pero el sistema Buchholz definió el orden final.
Especial mención para Bennett, cuyo alto Buchholz (16.0) refleja que enfrentó a rivales muy bien clasificados, lo que habla de la dureza de su emparejamiento.
⚔️ Igualdad en la zona media
La mitad de la tabla estuvo marcada por la máxima igualdad: hasta cinco jugadores finalizaron con 2,5 puntos, separados únicamente por criterios de desempate. En torneos de ritmo rápido y pocas rondas, cada punto y cada rival cuentan, y así quedó reflejado en las diferencias mínimas entre los puestos séptimo y undécimo.
🎯 Un torneo compacto y competitivo
Con 18 jugadores y una sola jornada de competición, el torneo volvió a demostrar la vitalidad del ajedrez en el CDA Lapuerta. La mezcla de jugadores con y sin rating FIDE, jóvenes promesas y participantes habituales del circuito local, generó un ambiente competitivo pero cercano.
El IV Torneo Visto y No Visto confirmó que en este formato nadie puede relajarse: cinco rondas bastan para encumbrar a un campeón… o para que medio punto cambie completamente la clasificación final.
Una edición vibrante que deja el listón alto para la próxima cita.

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